martes, 3 de febrero de 2009

Visión desde otra orilla

He vuelto del trabajo con la sensación agridulce de un país en crisis. A veces no quisiera ser testigo privilegiado del drama que sufre tanta gente. Hoy llegué temprano a una importante empresa que fabrica componentes electrónicos desde hace muchos años. Sólida y con una cartera de clientes envidiable, dicha empresa ha tirado a la puta calle a más del 80% de la plantilla y los que quedan trabajan con la desazón atada a los tobillos del corazón. Sus andares reflejan la incertidumbre del momento, el cuerpo es el espejo del alma y no contestaban a mis saludos de buenos días como si sus mentes estuvieran en otro lugar que imagino con forma de cola del paro. La lluvia y algo de niebla complicaron la autopista y el humor de los conductores. Hay muy mala leche en el aire en el día en que la cifra del desempleo subió a tres millones trescientas mil criaturas, un millón de ellas sin prestaciones económicas por haberse agotado la de la seguridad social. Se destruyen más de seiscientos puestos de trabajo al día y eso es aterrador. Las empresas farmacéuticas hacen su agosto por culpa del consumo de pastillas jalonadas por la depresión y sus consecuencias en el cuerpo y salud de la gente. En medio del caos, viajando de un micro universo a otro que son las entrañas de las empresas que controlo, a veces siento algo de vergüenza por mi estabilidad laboral. No hay paro en el horizonte de la multinacional para quien trabajo, ella está en la orilla privilegiada de los poco que van sorteando el temporal con las velas deshilachadas pero sin hundirse. Y qué decirles a esos que llegan a casa sin saber qué habrá mañana, qué llamada al despacho del jefe les torcerá la vida, qué sobre con el finiquito le espera al final de la jornada y al siguiente amanecer quedarán en casa bajo la despiadada miradas de los espejos. Sólo me gustaría decirles que tengan fe en ellos mismos, que seguramente sus vidas han tenido otros naufragios y este es uno más aunque la fatiga les marque el rostro, que no se odien ni sean crueles consigo. Qué siempre escampa aunque dure mucho el temporal y temamos morir de gripe. Que no vean a la vida como su enemiga. Ella, la vida, es una ola que pasa y sigue. El mar es grande. Pero el ser humano también.

lunes, 2 de febrero de 2009

Banderas heladas

Bajo el frío y la nieve se reunieron, en la Puerta del Sol de Madrid el pasado domingo, una multitud pidiendo el fin de la dictadura en Cuba 50 años después de la llegada de Fidel Castro al poder sobre una nube de esperazas jamás cumplidas de un pueblo que confió y derramó sangre a favor de un cambio que no llegó. Para mí lo esencial está en el mensaje y lectura de la manifestación en si misma. Primero por el esfuerzo de estar físicamente en la capital bajo condiciones extremas de clima abogando por una causa que está muy lejos si se mide en kilómetros y muy cerca si miramos dentro de los corazones. Cuba es y será fuente de reflexión y polémica pues ocupa un margen importante de la emotividad hispana hasta el punto de polarizar dramáticamente los puntos de vista y el color general de las manifestaciones. La ausencia indecente de la izquierda española en la petición de democracia para la isla deja abierto el debate sobre la naturaleza de las entrañas de la ideología de izquierdas en el estado español. Las contra manifestaciones a favor de Castro en Madrid y Barcelona donde la mano y los recursos de la embajada cubana se hacían notar, dejó al descubierto uno de los matices más indecentes de los progres de este país: quieren para Cuba aquello que odian que ocurra en España. No son personas estúpidas o desinformadas, hay nivel e incluso fortunas ganadas gracias al capitalismo que detestan. Hay anti americanismo e hipocresía porque saben, y lo saben bien los de IU y compañía, que en Cuba ni hay libertad de palabra, opinión, movimiento, economía, sindical, política, jurídica, ni de prensa, comunicación y religión. Pero están ahí, bajo el frío y la nieve, gritando a favor de esa realidad totalitaria, eso si, en una lejana isla del caribe, no en sus cuentas bancarias, ni en sus viajes con pasaporte europeo, ni en su derecho a entrar donde quiera a dormir o tomar algo, no en el derecho a montar un negocio aunque sea de fabricar escobas. Y gritan y patalean sobre la escarcha de la tarde para que aquella pesadilla continúe y las putas de la Habana les sigan saliendo baratas.

lunes, 26 de enero de 2009

Continuación

Un año comienza no por los designios del calendario sino por los relojes interiores que marcan los ritmos de nuestras vidas. Recuerdo que el siglo XIX se alargó hasta entrada la primera guerra mundial, hasta que la industria marcó su seña en la estética y el reagrupamiento mental de la gente metida en la vorágine de aquella enorme y descomunal trituradora de carne. El siglo XXI se asomó sobre la nube de polvo de las torres gemelas y acaba de ponerse andar con un negro sentado en la casa blanca. Mis relojes anuncian otras horas. Los cambios interiores que me mantuvieron separado del blog comienzan a manifestarse. Necesitaba ajustar los mecanismos del alma y vivir en armonía con las estaciones. Dejar caer la nieve sobre el corazón es todo un espectáculo sobre todo cuando al derretirse crea riachuelos saltarines e indómitos que fluyen venas abajo. Y llegará el otoño envuelto en noticias insospechadas que se hoy hornean al calor de una época precipitada en casi todo. Pero hoy es invierno y hay placas de hielo y nubes grises, bufanda y comida caliente. La vida continúa aunque estemos en crisis. Continúa. Y eso es bueno.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Feliz 2009

Ahora que estamos a punto de cerrar un año y abrir otro, Covadonga y José Antonio te desean feliz navidad. Es bueno mirar un poco hacia atrás y hacer balance de lo que fue, a título personal, 2008. Observa con calma tus aciertos y errores, los pasos dados en la infinita dimensión humana que disfrutas y como tal plantéate nuevos derroteros para bien propio y de nuestro entorno. Sabemos que se avecinan tiempos aún más difíciles, que el paro y la incertidumbre es un tipo de lotería que nadie desea ganar. Por eso debes abonar el sagrado territorio de la espiritualidad y así equilibrar las fuerzas que ayudarán a sobrevivir en el mundo material que habitas. Alcanzar tus sueños es tarea propia. Las metas están en los manantiales del corazón; no pongas diques a la suerte, ni cortes el cauce de tus sentimientos, sé fiel a ti mientras escuchas las señales del alma, busca el silencio necesario para oírle, vete al espejo y sonríete, hazte un guiño de complicidad y lanza un beso. Quiérete mucho en este 2009. De muy adentro hacia fuera. Amate profundamente en la certeza de estar vivo en medio de tantos que se han ido. Por ellos, por los que no están y los que llegan, por la tierra, el viento, el agua y el fuego. Por la sabia memoria de los antepasados y los niños que abren sus ojos al mundo… se feliz. No como algo que debas mendigar sino como el derecho inalienable que te corresponde como ser de luz y paz en esta vida. Se feliz en los instantes maravillosos que el tiempo te regala, Se feliz cuando seas conciente de cualquier manifestación de la felicidad. Tómala con delicadeza, guárdala en tus lugares santos, consérvala para cuando desfallezcas y súbela a bordo porque 2009 está a punto de soltar amarras y tu estás sobre cubierta.

viernes, 31 de octubre de 2008

Mientras veo caer la lluvia

El extraño mundo de las causalidades logró el milagro de evitar que la honda expansiva del coche bomba de ayer en Navarra se llevara por delante la vida de muchas personas inocentes que realizaban labores de estudios en la Universidad atacada. La paz suele tener senderos muy raros pero la conciencia deja claro que ETA se encuentra fuera de lugar histórico, que su tiempo ya pasó y hoy el mundo se mueve sobre otros cojines y hablando de movimiento, 10 000 niños mueren de hambre diariamente en este planeta por la mala distribución de los recursos. Deja de ser este un asunto de izquierdas y derechas para convertirse en motivo de vergüenza y tristeza. Entre los muertos están los descubridores de futuras vacunas, los inventores de soluciones a problemas ambientales, héroes y pensadores, filósofos que cambiarían la faz del mundo, guías espirituales, maestros y muchos más que no lo serán porque el hambre pudo con ellos. Hay tanto que hacer aún ¿verdad?