miércoles, 7 de mayo de 2008

Primavera

Entorno los ojos y el sol ocupa otro sitio en mis pupilas, bajo el tabique y apago la radio. Una sombra desocupa el hervor de la carretera y me deslizo entre coches de todo tipo que van a Barcelona. C. y Mo. se quejan de mi forma de conducir, algo de cierto debe haber ya que la pequeña se me quejó hace días al ver los volantazos que doy en las curvas. Y mira que siempre critiqué a los furgoneteros por sus chapuzas en las calles, sobre todo a los de reparto comercial que le entraban a las curvas en dos ruedas. Hoy soy uno de ellos y formamos un extraño gremio de ilustres desconocidos que aplica leyes de cortesía entre ellos y evade los embistes de los camiones pesados que siempre van a lo suyo sacándote de la autopista sin miramientos. Regreso a casa desde el surrealismo de mi oficio y coloco el cerebro en el lavavajillas un rato hasta que recupero ecos perdidos viajando por Internet o el cuerpo de C. que es como la Tierra pero en plan mini. Mi madre desde Miami da gracias a Dios porque sus dos hijos tienen trabajo en medio de una crisis mundial que nos deja en España más de dos millones de parados. Yo creo que si, que tengo suerte en medio de la angustia de no ver llegar los billetes por ningún lado y espero que me siga iluminando porque aquí me necesitan mucho. Mañana saldrá un sol primaveral y asaltará mi sendero hacia el Maresme, le tengo un aire acondicionado y unas gafas oscuras para joderlo y sobre todo, mi sana alegría envuelta en el regreso a mi mundo. Mi pequeño mundo.

martes, 25 de marzo de 2008

Ella Vuelve

Madrugada de luna y nieve en las cumbres del norte, sofoco de motores atravesando la campiña dormida de la piel de toro que tanto amo. España es una mujer a medio camino entre la fatiga de un martes que se fue y la resaca reciente de Semana Santa. C. regresa empotrada en la litera de uno de esos espantosos trenes de cuando Franco que RENFE insiste en mantener activos aunque huelan a rancio. A ella le importa poco ya que vuelve a casa y yo la esperaré con cara de sueño y alegría expandida. Mi alma gemela viaja echada en la incomoda tabla dejando su vida en manos de la seguridad vial de un sistema que no debe fallar para que llegue de una sola pieza. Por eso este post está dedicado al maquinista insomne, al jefe de control de tráfico, a todos y cada uno de los implicados en traerla a casa: se que hace frío, que hay luna y todos tenemos el loco revuelto, que se está mejor en cama junto a un cuerpo caliente o bebiendo rioja con los colegas o viendo una peli porno, o en el bingo, yo que sé. Pero hoy, esta noche, beban café, pellízquense las mejillas, mójense la nuca con agua fría, abran las ventanas y eviten dormirse. Necesito ver a C. mañana. Ella es lo mejor y lo único que tengo. Es mi otra mitad, mi equilibrio y ni paz. Mi amor, el que hice ladrillito a ladrillito hasta crear este faro de Alejandría que ilumina, como hace el faro del tren donde viaja, mi camino.

domingo, 23 de marzo de 2008

Santa Semana

Suave y sin prisas una primavera travestida en invierno legal y con nieve frustra los planes de los cerezos en flor y los nidos de cigüeñas. La DGT anda loca controlando carreteras y las empresas de seguros piden a Dios menos accidentes porque así no salen los números. Cachao se fue a reunir con Celia Cruz para una gran banda en el cielo y la India prueba con éxito un misil nuclear de alcance medio a pesar del hambre que hay en sus calles. Pero lo mejor del día fue el color del mar luego del viento huracanado de anoche. Orillas de blanca espuma sobre el añil infinito del horizonte, velas a una milla de la costa, gaviotas sobre las montañas y el asfalto limpio por la lluvia. Me asomo al espejo y tengo aspecto de asaltante de caminos después de cuatro días sin afeitarme. C. anda por las Asturias de su alma, Mª, con el novio y Mo currando en el cine del barrio. La cama sin hacer y el lavavajillas acumulando platos. Estoy apático y bastante vago. Duermo más de diez horas y sueño paisajes urbanos de ciudades extrañas habitadas por mujeres de enormes tetas. Baje de Internet música salsa y tiro mis pasitos a solas en la habitación con una de cerveza en la mano. O subo a un bombardero y destrozo medio Berlín desde el simulador, repaso las pelis que habitualmente nunca tengo ganas ni tiempo de ver. Limpio el disco duro del PC. Hablo con mi madre y envío mensajitos de amor a C. Es la Semana Santa, a mi manera. A mi ritmo y sin dinero. En la tele el Papa bendice a todo el mundo y yo le bendigo a él y al Dalai y a los que hoy murieron de hambre, a los que mataron en las guerras de las que nadie habla, a las maltratadas y violadas de la tarde, a los abandonados y perdidos, a los que flotan en la mar helada, al que llegó a este mundo y no se entera de nada, al que se marchó con el tesoro de sus vivencias y a mi, por que para eso es la Semana Santa… para rezar y beber cerveza ¡qué carajo!

lunes, 10 de marzo de 2008

El día después

Y las urnas hablaron y siguen los socialistas. El PP directo a un cambio en su estructura interna después de reflexionar mejor lo que no hicieron. Nacionalistas en crisis, comunistas sin escaños. España se sacude y el resto del mundo va, a tumbos, bailando a su ritmo. Votaré en las próximas elecciones, ya veré por quién. Ahora las cosas seguirán más o menos igual. Mi vida tambien.

martes, 4 de marzo de 2008

Buscando guerra

Es el viejo truco del peligro exterior, formula antigua y eficiente para la masa obediente y servil. Tanques moviéndose en la frontera de Colombia, aviones con motores calientes, Ecuador rompiendo relaciones y Caracas sacando casi a patadas de la ciudad a los representantes de Bogotá. Mientras tanto las victimas andan travestidas de verdugos y el mundo se vuelve al revés. Las FARC operan en territorio venezolano y ecuatoriano, allí tienen santuarios, Chávez necesita algo que distraiga a su gente del desastre económico de su gestión. Ecuador es un protectorado venezolano a golpe de petro dólares. Se suman, por supuesto, Nicaragua, Bolivia y supongo que Cuba. La Casa Blanca anuncia su apoyo a Uribe mirando de reojo al coronel bolivariano. Esos tambores de guerra no me gustan. Entre hermanos, que vergüenza. Que pena. Ojala no llegue la sangre al río. Pero asusta la situación porque Hugo Chávez añora mover tropas en combate real alguna vez en su vida. Le imagino babeando de envidia oyendo los relatos de cómo Castro movía divisiones blindadas por las arenas etíopes y las llanuras angoleñas. Total, es la sangre de otros la que abonará la tierra.

viernes, 22 de febrero de 2008

Ya estoy en casa

Regreso a casa y dejo atrás los controles realmente brutales de la frontera sur de los Estados Unidos de América, ojo, dije frontera sur pues la norte tiene unos agujeros enormes de seguridad, allá ellos pues el enemigo verdadero jamás entrará por el complicado filtro del golfo de México y la peninsula de la Florida. Palos de ciego dan al aire a ver si pillan a uno de los malos. País en estado de guerra, se nota en la perenne presencia de fusiles de asalto en el aeropuerto operados con pupila inquieta por miembros uniformados siempre a puntos de tirar. Mientras tanto y ajeno a todo esto, el invierno se mueve sobre los pantanos y canales de Miami. La ciudad es el destino de las pieles blancas que bajan de los estados norteños en busca de un calor más allá de las estufas y se encuentran con una urbe acogedora y cálida llena de playas tranquilas y esquinas que huelen a café cubano. Mestizaje total y bilingüe. Acentos de toda Suramérica, modos y formas de muchas latitudes en esta ciudad mulata que aún le falta ese toque necesario llamado arraigo para dejar de ser lugar de paso y convertirse en sitio con raíces. Nadé en el laberinto de mi familia miamense, fui testigo de una generación que ya prepara sus maletas a otra dimensión y observé de cerca la endémica paranoia de una sociedad controlada por los exiliados cubanos y el largo brazo de los espías de Castro mimetizados en sus calles. Terreno republicano de todo corazón y lastrado por el peso, tal vez excesivo, de los recuerdos, el dolor, las pérdidas y el vengativo rencor. Las apuestas están al rojo vivo en el tablero de los acontecimientos, la reconciliación entre cubanos desborda cualquier bola de cristal en el intento por saber el rumbo de la ola del tiempo que ya barre parte de la historia de Cuba tras la falsa renuncia de Fidel como Comandante en Jefe de aquella porquería de República a su imagen y semejanza. La solución de todo pasa por dejar que la naturaleza solidaria de los hijos de la Isla zanje las diferencias entre los de dentro y fuera más allá de los manipuladores profesionales de la política en ambas orillas pues en ellos abunda demasiada sed de sangre y venganza. Mezcla mala, muy mala a la que hay que evitar. A las 5.30 del 21 de febrero despegó rumbo Madrid un imponente Airbus con C. y yo sentaditos dentro. Finalizaron así las vacaciones y fue casi un viaje espacial a otro planeta, Europa está para otras cosas, no somos tan importantes los cubanos, Kosovo si preocupa porque las bayonetas aún están muy afiladas y de las fosas comunes regadas por los Balcanes brotan aún flores abonadas por la sangre de miles de sus gentes. Castro en una noticia en los periódicos, solo letras en las páginas interiores y dentro de poco no será ni eso. La historia lo borrará tal como hace con los tiranos. La vida sigue adelante y la gente no es tonta. Regreso a mi sensual paz mediterránea bajo el dorado sol de un viernes con sospechoso aspecto a primavera.

lunes, 11 de febrero de 2008

Miami

Es la ciudad de mi familia, de los recuerdos y las trampas del alma. Estoy con C. en este invierno floridano con 27 grados y algo de viento. Es otra Cuba en otra orilla. Solamente la risa de mi gente vale la pena tan largo, y caro, viaje. Mi madre sigue siendo la reina. Yo me despojo del reloj y dejo que las cosas transcurran a su aire. Vacaciones. Son simples vacaciones mentales. Aunque me mueva por la ciudad, necesitaba un breve cambio y creo haberlo encontrado.